Guerra en internet por el divorcio

Contratos prenupciales y divorcios

 

Todo lo que se publica en Internet permanece eternamente si no ejercitamos el derecho de cancelación u oposición que nos brinda la Ley de Protección de Datos de Carácter Personal. Todo lo que se publica en Internet es de dominio público de tal modo que no tenemos control sobre lo que se dice de nosotros.

 

La mayoría de nosotros conocemos algún amigo o familiar que se está separando y no de muy buenas maneras. Estalla una guerra en las redes que no tiene fin. Además de los insultos, pasando por las amenazas, por las vejaciones y venganzas morales sin sentido, porque a los demás no nos interesa lo más mínimo, legalmente lo único que hacen es perjudicarse en el proceso de separación o divorcio.

 

 

 

Entonces es cuando vienen al abogado a preguntar las siguientes cuestiones:

 

¿Cómo afecta internet a las relaciones familiares y a los divorcios?

 

Imaginemos el peligro que nuestra privacidad puede sufrir ante una ruptura tormentosa de una relación sentimental o un matrimonio si uno de los miembros de la pareja se pone a airear los trapos sucios. Creemos que tenemos privacidad si usamos las medidas básicas de seguridad, pero cualquiera puede publicar tus datos personales, fotografías, videos, correos electrónicos y cualquier otra comunicación que se haya subido a las redes sociales sin tu conocerlo y te pueden arruinar la vida.

 

Hay una tendencia al alza en nuestro país a incluir clausulas sobre las redes sociales en contratos prenupciales. Es muy poco conocido por la mayoría de las personas todavía, pero existe la cobertura legal necesaria para llevarlo a cabo si es el interés de las partes.

 

¿Qué es un contrato prenupcial?

 

Firmar un contrato prematrimonial en España antes de contraer matrimonio recibe el nombre de capitulaciones prematrimoniales.

 

Hemos constatado en LegalGestion21 Abogados un incremento de consultas en los últimos meses en relación con los contratos prenupciales, no exclusivamente por causa de las redes sociales, sino más bien orientado a temas patrimoniales o por negocios de uno u otro miembro de la pareja.

 

 De todas formas, es en el momento de la ruptura donde se acusa más este tipo de ataques contra la privacidad en redes sociales, porque siempre que haya un miembro de la pareja que se siente despechado, se descarga utilizando las redes sociales para malmeter contra el otro.

 

Llegado el caso se puede contemplar en el convenio regulador de divorcio de tal modo que no haya lugar a vulnerar el derecho al honor, a la intimidad, privacidad y a la propia imagen, estableciendo importantes penalizaciones económicas en caso de incumplimiento. Todos conocemos casos de personajes públicos como Kiko Rivera, Belén Estaban y otros muchos.

 

¿Qué se establece en esas clausulas sobre fotos, estados económicos, etc.?

 

Habitualmente si se llega a un acuerdo previo de confidencialidad, se suelen incluir clausulas que protejan los intereses de las partes por las que se obligan a entregarse todo el material referente a documentos privados, facturas, estados bancarios, escrituras, fotografías, videos, correos electrónicos y en el caso de ser sensible (ideología, creencias religiosas, orientación sexual, salud) se comprometen a utilizar dicha información de forma reservada; No divulgar ni comunicar información y documentación audiovisual facilitada por la otra parte; Restringir el acceso a la información a terceros, en la medida en que razonablemente puedan necesitarla para el cumplimiento de sus tareas. El incumplimiento de cualquiera de estas clausulas dará lugar a exigir a la otra parte una indemnización económica por los daños y perjuicios irrogados. 

 

En mi opinión, creo que con el tiempo se generalizará esta moda procedente de los EEUU sobre todo, pues la evolución de las redes sociales e internet en relación a la rapidez en la difusión de las noticias y al alcance por una gran masa de gente, hace que tomemos conciencia sobre la privacidad e intimidad de nuestros actos.

 

La pérdida de privacidad en las redes sociales que giran en torno a personas identificadas e identificables, nos pone en un compromiso a las personas que hacemos uso de las mismas, no solo alcanza a personajes públicos o famosos sino a todas las personas que sin intención alguna, publicamos fotos, o enviamos correos electrónicos contando intimidades. La merma de privacidad es un daño en sí mismo ya que nos afecta en el ámbito profesional y personal, hoy por hoy, cuanto más se sepa de una persona, sin duda, más vulnerable es. Pensemos en el acoso o en un traumático fin de una relación personal aireada a los cuatro vientos en Facebook o Twitter.

 

Según algunos estudios muchos divorcios y rupturas amorosas tienen su origen en Facebook o whatsapp ¿En algún momento se podrá utilizar las desavenencias causadas por la red social como pretexto para divorciarse? Nuestra legislación no contempla una causa para divorciarse hoy día, basta solo alegar por una de las partes su voluntad de divorciarse para poder llevar el trámite adelante. Para poder separarse o divorciarse en España, el requisito que marca la ley es haber transcurrido al menos tres meses desde la celebración del matrimonio.

 

LegalGestión21 Abogados pone a tu disposición un departamento jurídico integrado por un equipo multidisciplinar de abogados especializados en todas las aéreas jurídicas para ayudarte. Llamanos!!!!

 

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